miércoles

Odio venderme

Pero ¿cómo hago yo para convencerte de ir conmigo a un viaje al suicidio para sólo compartir?

¡Qué difícil es lograr hacer que las cosas pasen!

O sea, ¿cuántas veces tiene uno el chance de volar, viajar, irse lejos y llevarse consigo un olvido?

Y no eres tú, es la casualidad de nosotros.

viernes

El amor nunca gana

¿Qué sabe de ganar el amor?

no entiende ni de sumas ni de restas
no sabe comparar
digo yo, ¿qué se yo lo que es amar?

dar-es-dar
si me vas a entender, hazlo
pero a mi no me preguntes, que no sé.

ni estas conmigo ni estoy solo

como las raíces de los autos lujosos
un corazón más resistente me ha costado
mantener el ambiente frío
los vidrios ahumados
y el silencio.

me ha costado el tiempo
nadie cuenta la distancia entre las horas
nadie las convierte en metros ni en pulgadas
nadie las asocia con la muerte
pero ¿qué es la muerte, sino el tiempo?

ni las autopistas te conocen
ni la lluvia que mantiene seca tu cama
ni el sueño profundo
ni la valentía
ni mis miedos
han oído hablar de ti.

me ha costado la desesperación
notar que actué de prisa
que por cambiar cambié.
no existe ortodoxia ni rebelión que justifique
mi pereza mi suicidio mi devoción.

mientras se decide a llover

"Un puente no se sostiene de un solo lado"

ni un beso, ni tres mil besos
no he sido yo quien ha matado el intento ni las ganas
no he sido yo quien a faltado a su palabra.
ni quien dictó la sentencia de dejarnos
libres
librados,
libertinos

No somos ni dos ni uno ni ninguno, no somos.
ni el uno para el otro, ni el uno para uno mismo.
ni amigos
ni primos
ni hermanos
ni novios
ni siquiera nada.

tan sólo somos
esto que nos has dejado,
estos puntos suspensivos
...

domingo

Que hago yo contigo y mi vergüenza
con la confianza que nos resta conquistar

lunes

Ni la incertidumbre

Quizás si te amara,
si te mostrara el camino que surcan mis sueños
si te encaminara
a vivir un momento de nuestro futuro
quizás aceptaras a
saciarte de mi la sed.

Quizás si buscara
en la prisa el impulso ideal
e imitar de los demás
la forma de invitar
el no juzgar ni jugar
a nada por debajo del mar.

Quizás si aceptara
que al amor lo seducen las flacas
y lo atan y lo encausan
a morir abrazado
a su sueño de amar.

No entiendo la suerte
ni la muerte que nace de nosotros los suertudos
ni los nudos que nos hace evidentes
ni los miedos a perder el norte
ni la incertidumbre.