jueves

el olvido

No se puede burlar, siquiera un segundo,
el trayecto que va marcando el camino
que a pasos lentos, que a trotes, o que velozmente se recorren,
es indiferente a lo que queda detrás.

No se puede ignorar, ni negar, el pasado
que es hasta el color de la piel, hasta cada cicatriz,
sensible, y por demás sufrible, y por demás amable.


te pre-quiero

Bésame mientras duermo;
confía;
ignora la vergüenza;
estriba sobre mí todos tus miedos;
descuida el tiempo.

Analiza mis poros,
cuéntalos;
persigue mis cicatrices;
mira mis ojos;
en secreto, cuéntame el futuro.

Estando contigo me haces falta
por la delgadez del hilo que nos une.
Y me canso
de tu aliento a cigarrillo,
de tu falta de ganas,
de tu deber estar sentada,
de tu miedo a dar la cara,
de tu falta de obediencia
a tus principios,
de tu ausencia de respeto
a tus instintos,
de tu fobia a tropezar,
a ver tus manos sucias
de un poquito de empatía 
a los demás.

Y me canso
de tu ir y venir
de mi pánico a sufrir
de dormir en mi colchón 
de media plaza
de jugar a no encontrarte
de mi miedo a fracasar
de verte salir al verme llegar
de que siempre te confundo,
al caminar, con alguien más.

domingo

Los pintan más grande de lo normal
y yo recordando tu forma de mirar
el odio de sus ojos sobresaltan a la imagen
estar cerca tuyo, vivir, un instante.

América, la amo.