jueves

el olvido

No se puede burlar, siquiera un segundo,
el trayecto que va marcando el camino
que a pasos lentos, que a trotes, o que velozmente se recorren,
es indiferente a lo que queda detrás.

No se puede ignorar, ni negar, el pasado
que es hasta el color de la piel, hasta cada cicatriz,
sensible, y por demás sufrible, y por demás amable.


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