Mi casa está invadida de absurdo
repleta de nada qué hacer,
de herreros, plomeros, civiles y lobos.
Por ahí se anda paseando el sentido
creo que me busca,
pero no sabe que no estoy.
A veces se mete en mi cuarto y me enrostra el tiempo perdido,
mas ignora que sólo es un absurdo más.
Lo que se siente saber que te traicionen
no es más que un sabor a sinsabor,
es dejar de sentir el latido,
desconectarse de uno mismo
para, con razón, no entender nada,
porque uno sabe que es sensato,
que de la nada no ha surgido.
Y todas esas ideas que terminan
en una inmensa depresión
siempre me han fascinado asombrosamente,
como si hace tiempo guardo un rencor por mi mismo
que está ansioso por salir y hacerme sentir
la desgracia de no ser indiferente a tanta decepción.
Y, claro que eres tú, mujer, la salsa que encausa este festín de sangre humana.
No sabes cuánto adoro hacerme victima de tus actos,
incriminarte y martirizarme por el amor que te doy y tu paga.
Mami siempre se siente orgullosa cada vez que le cuento cómo me haces sentir.
¿Te imaginas tanto amor en manos de quienes no soportan tanto sufrimiento?
es decir, ¿te imaginas el odio?
Odio que nace de la frialdad de un -no-
24.01.13
1 comentario:
Me encanto este poema , no se porquè no te lo habia comentado antes pero me gusto muchooooo.... nah! poeta escriba y no se detenga!!!!
Publicar un comentario