no, no, no
ni tan simple ni tan complejo
ni sin explicación,
no sólo digas eso y te vayas
quédate y explica
dos veces, que me pierdo en tu mirada
lo sabes, y en tu boca, mariposa.
¿Qué es lo extraño del día
en que te quiero besar y no puedo,
que por miedo a irrumpir en tu armonía,
sin pensar que quizás sólo eso faltaría,
me reservo un te quiero?
¿Qué somos, qué fuimos, y qué pudimos ser?
¿Qué crees? no se puede uno morir sin nacer,
no se pierde aquello en lo que no se ha dejado de creer.
El surco del camino a fuerza de costumbre está hecho
porque nadie nunca en su sano juicio ha razonado
que el común de la gente invente lo que vos y yo inventamos
cada vez que te sueño, lúcido o dormido,
cada vez que descubro tu calor en un abrazo.
Creo que vos y yo tenemos el mismo rumbo
aunque paseemos por distintos caminos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario