—Dime un número que represente el sabor de tu andar.
—siete, sin dudar.
—dime un color que te haga sentir fuera de ti, la maravilla de palpar algo invisible. enséñame a pintar de pencas los cometas y las lauras. enséñame a... eso que ni me atrevo a mencionar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario