Anoche soñé con tus labios,
con tu prepotencia
y con el atrevimiento de que me besaras.
Mi inconsciente dominó los hechos.
Ninguna fue la intención de quedarme en tus labios ese instante,
el miedo al dolor y un poco la cordura
interrumpieron enseguida halando mi cuerpo lejos de ti,
pero mi inconsciente dominó los hechos,
me besaste y me dejé besar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario