Entonces no estás nunca tan despierto, ni con tantas ganas de dormir
todo por culpa de tu trabajo fuera de horario, duermes de día, a veces, duermes de noche otras veces
no se puede culpar a nadie más que a ti de tu desorden, a tu indecisión, a tu desgana
es tu tregui lo que nunca te perdonará nada. Vete a dormir... buenas tardes, habla contigo... deja de hablar. Hablas demasiado, no callas, siempre evaluando y sobrevaluando todo... enamorandote hasta de quien te vende las entradas para el cine... madura.
Alguien debió haberte enseñado, que no se puede vivir así, no en este mundo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario