Si acaso incomoda mi presión psicológica
si mi necesidad es muy evidente, disculpa.
Por exigir lo que te ofrezco y necesitar lo que te doy,
por pedirte a cada instante inspiración o que me inspires
por ser más de lo que sos, perdón.
Ya es natural en mí tanto esperar,
la entrega total, carnal, la libertad ya es normal.
Si en desasosiego torno tu calma al demandar
perdóname.
y si acaso nunca te he dicho lo que de ti espero
o que me desespero al limpiar desastres...
ignórame.
06.06.2010 - 17.29
No hay comentarios:
Publicar un comentario