domingo

Sin elección

Si me callo,
si me digo que soy yo,
que esto es mental,
que de querer te olvido,
me suprimo.

Si me animo
de que contigo habrá final,
que no es cuestión de exasperar,
sino saber calmar las aguas
y clamar en tu mirada, al despedirme, la verdad,
no puedo evitar dudar, y desconfío.

Maldita decisión irrevocable,
la de empezarte a amar.
No queda más que confiar
y mientras tanto, mirar a otro lugar.

No hay comentarios: